El Centro como punto de partida: Recuperar nuestra historia para diseñar el futuro
Hay una frase que siempre repito cuando hablamos de urbanismo: "Dime cómo es tu espacio público y te diré qué tipo de sociedad eres". En Ciudad Juárez, esa pregunta nos obliga a mirar hacia donde todo empezó. El juarense ya no solo quiere un lugar por donde pasar, sino un espacio donde permanecer, sentirse seguro y, sobre todo, sentirse parte de algo. Por eso hemos decidido que nuestra apuesta más fuerte sea en el Centro Histórico y en este entendimiento que Juárez es, por definición, un lugar de resistencia y encuentro.
Si nos asomamos un poco a la historia, recordamos que este pedazo de tierra fue la llave de paso para la colonización, el refugio de Benito Juárez cuando la nación se tambaleaba y el escenario donde la Revolución Mexicana cambió de rumbo. Aquí, entre la Misión de Guadalupe y las avenidas que vieron pasar el antiguo tranvía, se forjó el carácter de una frontera que sabe lo que es levantarse de nuevo. Recuperarlo hoy es una cuestión de dignidad y de materialización social, una tarea que requiere no solo voluntad, sino una suma de esfuerzos sin precedentes.
Esta visión es hoy una realidad gracias a la colaboración estratégica del Gobierno Municipal que encabeza el Presidente Cruz Pérez Cuéllar, quien ha entendido que el rescate de nuestra ciudad empieza por sus raíces. Pero no lo estamos haciendo solas; la suma de fundaciones como Placemaking ha sido fundamental para traer a nuestra frontera metodologías de vanguardia que ponen a la persona en el centro del diseño. Gracias a esta alianza entre gobierno y sociedad civil, estamos transformando el entorno bajo una mirada técnica y humana a la vez.
Nuestra visión va mucho más allá de las grandes obras de infraestructura que tardan años en verse reflejadas; se trata de una transformación inmediata y tangible. Es por eso que estamos apostando por el urbanismo táctico, un mecanismo de implementación dentro de la política pública, que nos permite intervenir la ciudad de forma ágil, con acciones que ya se están implementando en nuestras calles. El urbanismo táctico nos permite "probar" la ciudad, recuperar carriles para el peatón, crear zonas de descanso donde antes solo había asfalto caliente y llenar de vida cruces que antes eran percibidos como grises o inseguros. Es la prueba de que el espacio público es flexible y que puede adaptarse a las necesidades de la gente, demostrando que "mejorar el espacio público es la forma más directa y democrática de elevar la calidad de vida de todos".
Todo esto se alinea con los objetivos de desarrollo sostenible para que estos asentamientos dejen de ser zonas de paso y se conviertan en lugares resilientes. Una ciudad segura la que tiene plazas llenas de familias, calles iluminadas y banquetas que invitan a caminar. Queremos que el Centro sea el motor de una Juárez sostenible, donde el diseño urbano sirva para que las y los ciudadanos se apropien del espacio. Al final del día, apostarle a la mejora del entorno urbano es la forma más directa de apostar por la paz. Estamos convencidos de que si el corazón de la ciudad está sano y vibrante, el resto de Juárez también lo estará.
