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Frente a los gobiernos de la resignación, cuidar la salud

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18.10.2026

En una ocasión, el papa Francisco expresó, en pocas palabras, pero con especial sensibilidad, una visión de la política que una servidora siempre ha defendido: “La política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común”. Entender la política como una forma de caridad significa reconocer que el bien común se construye cuando las instituciones responden a las necesidades concretas y cuando ninguna persona queda abandonada en los momentos de mayor vulnerabilidad.

Cuando la incertidumbre entra en un hogar bajo la forma de una enfermedad o de un padecimiento grave, se pone a prueba la esencia del humanismo político: si la persona existe para servir al poder o, por el contrario, si el poder existe para servir a la persona. El diagnóstico de una enfermedad es uno de esos momentos en la vida que no admiten discursos. En esa hora difícil, un gobierno se mide con una sola vara: si la persona es atendida, si el medicamento está disponible y si el dolor de las personas puede evitarse.

Lamentablemente, en México, la falta de acceso a servicios de salud dignos se ha convertido en un problema estructural muy serio: familias que enfrentan enfermedades sin atención oportuna, pacientes sin medicamentos, y trabajadores de la salud que exigen condiciones adecuadas para cumplir con su responsabilidad.

Los datos ayudan a dimensionar mejor el problema. De acuerdo con el CONEVAL y el INEGI, en 2018 el 16.2% de la........

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