También Morena debe transformarse
Por años, quienes participamos en la construcción de Morena hemos sostenido que la transformación de México no puede limitarse a cambios en la esfera económica o social. Nuestro movimiento nació con una vocación mucho más profunda: contribuir a transformar la vida pública nacional, democratizar las instituciones y promover una nueva cultura política basada en la participación ciudadana, la honestidad y el respeto a la voluntad popular. Ese compromiso no puede exigirse solamente a los gobiernos; también debe reflejarse en la vida interna de nuestro propio partido.
Desde que la dirigencia nacional de Morena decidió designar a la persona que ocupará la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía en Chihuahua, he tenido oportunidad de conversar con numerosos militantes, simpatizantes y ciudadanos interesados en el futuro político de nuestro estado. En prácticamente todas esas conversaciones aparece una preocupación común: la manera en que se condujo el proceso de selección y la distancia existente entre lo que Morena prometió hacer y lo que finalmente ocurrió.
La relevancia de este tema no debe subestimarse. La definición de quienes representarán a Morena en los próximos procesos electorales constituye una de las decisiones más importantes para el futuro de nuestro movimiento. De la calidad moral, política y profesional de esos perfiles dependerá, en gran medida, la posibilidad de consolidar la transformación que millones de mexicanos respaldan desde hace años. Por ello resulta indispensable que los procedimientos internos estén a la altura de los principios que decimos defender.
Cuando el Consejo Nacional de Elecciones emitió la convocatoria correspondiente, muchos consideramos que existían condiciones inmejorables para dar un paso decisivo hacia la democratización interna de Morena. La convocatoria distinguía claramente dos momentos complementarios. En primer lugar, la valoración de la trayectoria personal, profesional y política de los aspirantes, así como su identificación efectiva con los principios y valores del movimiento. Posteriormente, la aplicación de una encuesta de opinión destinada a conocer........
