El paraíso en abonos... y el infierno de contado
Esto se repite en cada temporada vacacional en México. Aparece en redes sociales un anuncio irresistible: siete noches en Cancún, vuelos incluidos, hotel de lujo, barra libre, transporte, paseos, masajes, desayuno buffet, cena romántica frente al mar.
Y, si el universo conspira a su favor, probablemente hasta una serenata de delfines entrenados. Todo por un precio tan ridículamente bajo que ni el propio hotel podría ofrecérselo a sus empleados. Y entonces sucede lo inevitable: alguien cae.
Hace unos días, el Diario de Chihuahua reseñó un caso que encuadra perfectamente en este tema, cuando decenas de defraudados decidieron salir a la calle a exigir que se castigue a una empresa que les vendió algo que nunca pudo cumplir.
Las llamadas agencias de viajes fantasma han encontrado en la ingenuidad, la urgencia y la ambición de encontrar “la ganga del siglo” un terreno fértil para multiplicarse. Son negocios que muchas veces sólo existen en una página de Facebook, una cuenta de Instagram o un sitio web improvisado.
Cobran anticipos, solicitan pagos completos,........
