Una postal de regreso a casa
Hace unos días recibí un sobre proveniente de Mansfield, Texas. Lo estaba esperando desde hace unos días por lo que no paraba de revisar el buzón todas las mañanas. Para mi suerte llegó sin imperfecciones, pues el contenido es de un valor irremplazable.
Al tenerlo en mis manos pude sentir la rigidez del cartón que protegía el interior y sin mucho esperar fui al comedor para abrirlo ante los ojos curiosos de quien pasaba por ahí. Con cuidado fui despegando el borde superior, al terminar tenía un paquete que viajó algunos cuantos kilómetros desde el interior del estado de la estrella solitaria. Es así como pude sostener en mis manos un instante capturado del Juárez del siglo pasado.
Un hombre de camisa rosada y sombrero me observa de forma serena, como esperando que me dirija hacia el al final del pasillo. Esta sentado en la orilla de lo que parece ser un puesto de comida, por los enseres de cocina que están bajo la carpa. Alrededor se pueden apreciar varios establecimientos........
