Un hombre después de otro
Ciudad de México.- ¡Qué de cosas suceden en las noches de bodas! El relato de esos sucedidos llenaría más tomos que los de la Enciclopedia Espasa (102, sin contar los apéndices). Al empezar la ocasión nupcial el novio le preguntó a su desposada: "¿Soy el primer hombre con el que haces esto?". Acotó ella: "Antes de responderte necesito saber qué es lo que vas a hacer". El notario leyó a la parentela el testamento del difunto. Riquísimo señor fue éste, y no tuvo esposa ni hijos. Así, sus primos, sobrinos, cuñados, tíos, etcétera, esperaban con ansiedad saber qué les había dejado. Dio a conocer el fedatario la voluntad del testador: "En el momento de hacer mi testamento me hallo en plena posesión de mis facultades físicas y mentales, como lo prueba el hecho de que me gasté todo mi dinero en vino, viajes y mujeres". (Los parientes se quedaron con un palmo de narices. El tío Naso con palmo y medio, pues de por sí ya era narizón). "Anoche hice el amor con Antonino,........
