La soberanía nacional
Ciudad de México –“La recámara, la sala y la cocina”. Esa enumeración le hizo la recién casada a su flamante maridito. Y añadió en tono terminante: “Sólo seré buena en uno de esos tres lugares. Escoge”. (Te recomiendo, desposado, que escojas conforme al dicho campirano: “Que sea buena pa'l petate, aunque sea mala pa'l metate”).
El granjero le dijo a Babalucas, a quien el día anterior había contratado: “Toma el banquito y la cubeta y ve a ordeñar a la vaca”. El badulaque tardó mucho en regresar. Explico: “Ordeñar a la vaca fue muy fácil. Lo difícil fue lograr que se sentara en el banquito”.
Doña Panoplia, dama de buena sociedad, reprendió a la joven y linda mucama de la casa: “Es el tercer plato que rompes este mes. Te lo voy a rebajar de tu sueldo". “No es justo -protestó con enojo la muchacha-. Este mes su marido me ha roto dos blusas, un fondo y tres pares de medias, y........
