Como la sardina del dicho popular
Ciudad de México –"¡Mi marido!" -exclamó sobresaltada la infidelísima mujer-. Y añadió dirigiéndose a su amante: "¡Rápido! ¡Coge tu ropa y salta por la ventana!". Opuso el follador lleno de alarma: "Pero estamos en el piso 13". "Tú salta -repitió la pecatriz, imperativa-. No es momento éste para andar con supersticiones".
El chef de los antropófagos se llegó al perol donde se cocía a fuego lento el explorador. Traía consigo una canasta llena de cebollas, tomates, repollos, pepinos, chayotes y otros diversos vegetales. Le pidió con mucha cortesía al infeliz explorador: "Voltéese por favor, señor Burtonio. La receta dice que las verduras no son para el caldo, sino para el relleno".
Es cierto. No lo voy a desnegar, como en el rancho del Potrero dicen. El PRI fue una dictadura. Pero fue una dictadura benévola. Claro, hacía a un lado su benevolencia cuando sentía una amenaza, como en el 68........
