Peluquitas, pelucones
«¡Qué pelucón lleva la tía!», decía mi madre de Marujita Díaz. Y de Encarnita Polo, y de Gina Lollobrigida, y de Sophia Loren. De ... acuerdo, tengo que poner referentes más actuales, que luego los jovenzuelos me dicen eso de «Rosa, le gustas mucho a mi abuela». Mira, ni que fuera yo Raphael. El caso es que mi madre detectaba pelucas por todas partes con la misma facilidad desarmante con la que me pillaba en cualquier mentira. Lo que no sabía entonces es que, años después, sería ella la que acabaría entrando en el club peluquil, y ahí se acabaron las risas. Pero esa es otra historia.
La política también tiene su desfile capilar. La exmujer de Koldo llegó al Tribunal Supremo con gafas de sol, pañuelo y peluca roja. Jésica Rodríguez se colocó una melena negra, mientras que González Amador, pareja de Díaz Ayuso, lució un tupé canoso cuando le tocó ir a los juzgados, pero se lo quitó para reaparecer rapado y sin barba. Mucho más cómodo, dónde va a parar. Hay gente a la que no le da vergüenza hacer según qué cosas, pero sí que le vean la cara después. Nos pasa a todos: una noche nos echamos tres copas al coleto, nos ponemos a cantar por Nino Bravo y, al sábado siguiente, queremos que nos trague la tierra cuando nos reconoce el camarero. La diferencia es que desafinar todavía no es delito. Si lo fuera, estaría escribiendo esta columna desde la cárcel.
Yo paso apuro por ellos: en Madrid no sé, pero en Cartagena soplan últimamente unos vientos hipohuracanados que te ponen la peluca en Albacete. En estos días de ventolera, lo mejor es ir con tu propio pelo y enlacada viva, como Pitita Ridruejo: no había temporal ni tornado que pudieran con su cardado. ¡Vaya! Otra vez me van a decir lo de las abuelas.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión
