Cuando la verdad descarrila
Las víctimas y allegados de Adamuz se concentran este martes en Madrid
El accidente de la Alta Velocidad en Adamuz se saldó con cuarenta y seis vidas perdidas. Es un precio demasiado alto como para no rebelarse contra la amnesia y el olvido. No hablo solo de la necesidad de saber las causas de la tragedia, que ya parecen claras, sino de sancionar como se debe a quienes fueron responsables directos o indirectos de esas muertes.
Los últimos informes revelan que los raíles que se rompieron estaban avisando desde el día anterior al fatídico accidente. Una investigación de la Guardia Civil ha detectado un descenso crítico de la tensión eléctrica en ese punto de la vía, veintidós horas antes del descarrilamiento del Iryo. Sin embargo, Adif no detectó la rotura porque sus sistemas de detección no funcionaban. Según........
