Amaré cosas pequeñas
Desamor y te pones a escuchar A Burning Hill de Mitski, una canción que tiene, para mí, dos citas perfectas. La primera, que traduzco aquí cutremente (en un homenaje horrible a las traducciones chungas de canciones en inglés en internet que han sido, para muchas personas durante mucho tiempo, un tipo muy concreto de poesía), dice algo como: «Y yo soy el fuego y yo soy el bosque/Y yo soy un testigo contemplando el incendio». Y la segunda: «Y amaré cosas más pequeñas. Y amaré las cosas más pequeñas». La primera, creo, es una descripción preciosísima de cierto sufrimiento que sufres sufriendo por sufrirlo y a la vez no puedes dejar de sufrirlo porque lo sufres. La segunda es un mantra que a veces en ese desamor fueguil corteza te pican las ronchas de haberte intentado apagar necesitas repetirte con los párpados muy apretados: tengo que renunciar a lo que ahora me parece milagroso y confiar en que podré entregarme a lo que ahora no me parece tan milagroso pero tal vez si lo intento, y tal vez si paso el duelo de estas visiones celestiales que no son, debo entenderlo, para........
