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Ni perdón ni olvido

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13.04.2026

El 16 de abril de 2009 el gobierno de Evo Morales ordenó la ejecución extrajudicial de Eduardo Rozsa Flores, Arpad Magyorosi y Michael Martín Dwyer. Esta cacería humana se ha convertido en un delito internacional, por el que deben responder los entonces mandatarios Evo Morales y Álvaro García Linera, ministro de gobierno, y funcionarios jerárquicos policiales que planificaron y ejecutaron el operativo. Todo sucedió a poco más de tres años de que Evo Morales Ayma haya asumido el gobierno, y como tenía una mayoría absoluta cerca del 54%, la oposición política estaba atrinchera en la “media luna” y buscaba resistir el avance del “masismo” al oriente boliviano.  

Bolivia vivía una verdadera polarización política. Evo Morales quería imponer su proyecto centralista y hegemónico. Todo sucedió durante el tratamiento y aprobación de la actual Constitución en la Asamblea Constituyente, donde se libraba una lucha sin cuartel. De ahí el porqué la Constitución quedó manchada de sangre y terminó siendo aprobada en el Congreso Nacional. 

El exvicepresidente Álvaro García Linera afirmaba que “el pueblo boliviano ha consolidado su unidad histórica en torno a un único proyecto de Estado,........

© El Deber