La autonomía, más allá de la redistribución
La propuesta electoral del presidente Rodrigo Paz, denominada 50/50, y convertida en uno de los ejes del Plan General de Desarrollo 2030, ha activado en las últimas semanas un complejo debate que ya le costó el cargo a la viceministra de Autonomías y está incidiendo en el debate electoral subnacional.
En su campaña, Paz se aventuró a prometer que --si era elegido--, al día siguiente de su posesión emitiría el Decreto para asegurar la distribución igualitaria de recursos entre el Estado y las entidades territoriales autónomas. Sin embargo, hace unas semanas, cambió su propio plazo asegurando que el debate sobre este tema se iniciaría después de las subnacionales, advirtió que para alcanzar el objetivo se debe modificar o eliminar 60 leyes y 40 Decretos, y aclaró que el 50/50 no solo implica repartir recursos sino transformar modelos y cambiar estructuras.
Nadie puede dudar de la voluntad del mandatario ni de su honestidad en este asunto, sin embargo, es evidente que la materialización de su propuesta es una tarea complicada y duradera que no depende solo de porcentajes, decretos ni discursos, porque involucra a una demanda de las regiones que ha sido incumplida, traicionada y frenada por más de tres décadas.
Después de 17 años de su constitucionalización, el modelo autonómico boliviano no ha funcionado. El pacto fiscal nunca se realizó; las........
