Las explicaciones que faltan
El discurso presidencial del 6 de agosto tuvo el evidente mérito de intentar dirigir la mirada hacia adelante.Rodrigo Paz habló de una nueva etapa, de recuperación de la confianza, de reformas estructurales, de descentralización y de una Bolivia encaminada hacia su Tricentenario.
Hay también resultados que deben reconocerse. La caída del riesgo país es significativa. La recuperación de relaciones internacionales era necesaria. La apertura a la inversión privada, las futuras leyes de Hidrocarburos y Minería y el acuerdo 50-50 con las regiones pueden constituir pasos relevantes si llegan a concretarse.
El problema no está tanto en los anuncios. Está en explicar cómo se pretende concretarlos. Después de nueve meses de gobierno, todavía resulta difícil comprender cómo se articulan las decisiones anunciadas dentro de una estrategia suficientemente clara.
Si se dice que Bolivia recuperó la confianza, pero el ciudadano no tiene provisión segura de combustible, los alimentos son cada vez más caros, tiene dificultades para conseguir dólares, no puede acceder al crédito o duda antes de invertir, la sensación es que el discurso va por un lado y la realidad por otro.
La confianza no es solamente la caída del riesgo país. También es saber que habrá combustible, que el dinero conservará razonablemente su valor, que una empresa podrá financiarse y que quien invierte no quedará indefenso frente a una justicia imprevisible. Por eso conviene distinguir entre crear mejores condiciones e iniciar realmente una........
