La justicia no puede esperar
Mientras el gobierno ordena su agenda legislativa y decide qué proyectos tratar primero, es irrebatible coincidir en que Bolivia necesita desmontar de inmediato el modelo estatista que ha fracasado en lo económico y ha terminado asfixiando la iniciativa, la inversión y el trabajo. Esa tarea no sólo es necesaria, es urgente.
Pero entre todas esas reformas necesarias, hay una que no puede ser postergada bajo ningún argumento técnico ni político. Una que no se mide en indicadores económicos, sino en vidas humanas.
Se trata del proyecto de ley para revisar procesos penales viciados por persecución política. Se le debe dar prioridad no como gesto ni concesión, sino porque durante casi veinte años la justicia dejó de ser justicia y se convirtió en un instrumento de sometimiento.
Operó........
