Recinto militar, un límite que no debe cruzarse
La irrupción de grupos cocaleros del Chapare en instalaciones militares, bajo el argumento de realizar una supuesta “inspección”, constituye uno de los hechos más graves y preocupantes ocurridos en Bolivia durante la actual crisis de convulsión social. Más que una simple protesta, esta fue una transgresión directa a los límites institucionales que sostienen el orden democrático y el funcionamiento mismo del Estado.
En una democracia, los recintos militares no pueden ser objeto de presión, fiscalización o amedrentamiento por parte de organizaciones sindicales, grupos movilizados o sectores políticos. Las Fuerzas Armadas están subordinadas al poder civil constitucional, no a federaciones, caudillos ni movimientos corporativos. Permitir que sectores radicalizados atraviesen los límites de seguridad de una unidad militar para verificar conductas, exigir explicaciones o medir lealtades representa una señal extremadamente peligrosa para........
