La reforma policial que sigue esperando
Nueve meses después de asumir el mando de la Policía Boliviana, el general Mirko Sokol dejó el cargo de manera intempestiva. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, explicó el relevo señalando que se había cumplido un ciclo con “importantes logros”. La afirmación obliga a formular una pregunta elemental: ¿cuáles fueron esos logros y cuánto cambiaron realmente a la Policía?
Sokol llegó al Comando precedido de una hoja de vida sin cuestionamientos públicos y con una expectativa que iba mucho más allá de administrar la institución. Se esperaba que impulsara una reforma profunda de una Policía golpeada desde hace años por denuncias de corrupción, precariedad laboral, limitaciones presupuestarias y, quizá lo más grave, una deteriorada confianza ciudadana.
Nueve meses después resulta difícil identificar transformaciones estructurales que permitan afirmar que esa reforma comenzó. La institución sigue arrastrando buena parte de los........
