La belleza que no se ve: la mujer cruceña más allá del espejo
Nunca habíamos hablado tanto de belleza y, paradójicamente, nunca habíamos estado tan inconformes con nuestra imagen. Vivimos en una sociedad donde la imagen ocupa un lugar cada vez más importante.
Basta abrir cualquier red social para encontrar rostros perfectos, cuerpos idealizados y vidas aparentemente impecables. En ese escenario, pareciera que el valor de una mujer puede medirse por la cantidad de elogios que recibe sobre su apariencia. Sin embargo, conviene hacer una distinción que muchas veces olvidamos: no es lo mismo arreglarse que cuidarse.
Arreglarse es una decisión personal. Es elegir un vestido que nos haga sentir bien, maquillarnos, cuidar nuestro cabello o disfrutar de la moda. No hay nada reprochable en ello. La estética también es una forma de expresión.
Pero cuidarse implica algo mucho más profundo. Significa proteger la salud física y mental, dormir lo suficiente, aprender a poner límites, construir una........
