Cara a cara
La crisis boliviana ya ni siquiera se mide en discursos. Ahora se cuenta en truchas muertas, exportaciones frenadas y empleos que empiezan a tambalear. Medio millón de peces en riesgo de perderse por bloqueos no es una anécdota productiva: es la fotografía brutal de un país donde la política volvió a estrangular a la economía.
Mientras las carreteras siguen tomadas, los dólares no entran, las cargas no salen y las........
