Cara a cara
Los coletazos del caso Marset siguen dejando más preguntas que respuestas. La más evidente: fiscales y policías parecen no hablar el mismo idioma. Ni llamadas, ni mensajes, ni siquiera el infaltable WhatsApp. En teoría, deberían trabajar de la mano; en la práctica, las pesquisas expusieron desconfianzas que complican cualquier investigación seria. Una coordinación........
