Cara a cara
Alasita en la memoria. Cuenta la historia que, allá por los siglos pasados, caminaba por las calles de La Paz un hombre diminuto, cargado de cientos de artefactos: desde alimentos hasta cigarros. Vendía sus bienes a toda persona que se acercaba a su improvisado puesto. Era próspero, pero humilde; sencillo, pero generoso. Era el Ekeko, el dios de la abundancia… versión bolsillo.
Alasita cultural. El Ekeko vendía todo lo que podía y su voz,........
