Cara a cara
La ausencia de Evo Morales en sus habituales programas radiales no es un dato menor. Que el expresidente diga estar “a buen recaudo” no despeja dudas, las multiplica. Preocupa, y con razón, porque no se trata de un líder acosado por ideas políticas, sino de alguien acusado de delitos sexuales cometidos cuando ejercía el poder y cuyas presuntas víctimas eran menores de edad. En una democracia, no puede haber refugios........
