Todavía hay tiempo
A finales de 2025, en uno de los tantos episodios en los que estuve hospitalizado, volví a escuchar una vieja canción de Billy Joel. Se llama Vienna. El nombre engaña: no habla de una ciudad ni de viajes, sino de algo bastante más incómodo y necesario.
Entre análisis y recuperaciones, la canción volvió a mí. No como descubrimiento —la conocía desde siempre— sino como revelación tardía. Una frase, casi al pasar, empezó a decir otra cosa: slow down. Bajá un cambio. No corrás. No te apurés a llegar a ningún lado.
Vienna es un permiso para desacelerar. Para entender, por fin, que esto no es una competición: no hay cronómetro, no hay un reloj maestro, ni una edad “correcta” para sentirse completos. Billy Joel lo dice sin solemnidad: “Dream on, but don’t imagine they’ll all come true”. Está bien soñar, pero es una fantasía creer que podemos........
