Ximena Lincolao: El espejo roto
De todos los enemigos que podemos llegar a tener, el más invencible y pertinaz es siempre el espejo. Este suele decirnos verdades que no queremos asumir sobre nosotros mismos. Nos muestra lo que somos y no nos gusta ser. Aunque otras veces hace algo peor: nos muestra lo que no somos, lo que pudimos ser y ya no seremos.
Este odio ante el espejo es lo único que puede explicar la agresión brutal y ciega de la que fue víctima esta semana la ministra de Ciencias Ximena Lincolao en la Universidad Austral de Valdivia. Los que la agredieron eran estudiantes de una universidad de provincia, de origen desfavorecido. Seguramente más de alguno de origen mapuche. Ximena Lincolao es exactamente todo eso: una mujer de origen mapuche, que no viene de ningún tipo de élite y que llegó a ser quien es estudiando en una universidad de provincia, en su caso La Serena.
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La primera parte de la vida de Ximena Lincolao es un perfecto reflejo de la vida de los que la agredieron salvajemente. Profesora de castellano y filosofía, infancia en la periferia de Santiago, estudios en una universidad más o menos precaria. La segunda parte, la inmigración con todo su dolor........
