Manouchehri y Ciccardini: Bonny and Clyde
El diputado Manoucheri nos advirtió a todos que, al revés de lo que resultaría normal pensar, no es su amada Daniela Ciccardini la que deberá adaptarse al Senado, sino el más que centenario Senado chileno el que deberá adaptarse a Daniela Ciccardini. No precisó en qué consistiría la adaptación.
Hija de un cacique local del Norte Chico, solía ser una diputada discreta y gentil de la Cámara. Una más entre muchos otros, que cargaba con el chascarro de haber sido llamada en voz alta “diputada Ricardini” por un colega presidente de comisión. Lo que también la distingue de sus colegas es que es joven, es linda y lo sabe. Es coqueta, juguetona. Debió sentirse sola en esta gran tumba asiria que es el Parlamento chileno.
Hasta que sus ojos negros y luminosos se encontraron con los ojos verdes con incrustaciones azules del diputado Manouchehri, su gemelo heterosexual. Daniel y Daniela, él viniendo también de una familia de caciques locales del Norte Chico. Hijos o nietos de inmigrantes —persas él, italianos ella —, ninguno de los dos cómodo en la parquedad fome de los chilenos. Los dos........
