Jorge Quiroz, chupete de fierro
“Estoy redesacostumbradito”. Así le explicó su estado al profesor Oscar Quiroz un chino de visita a Chile. El término le servía para explicarnos sobregeneración morfológica. Quiroz era profesor de castellano especializado en lingüística, ramo que los que veníamos de la literatura solíamos mirar con desconfianza pero que él, con ese tipo de ejemplo, volvía amable y divertido. Su hijo Jorge heredó la cultura literaria y filosófica de su padre —y de su madre, Elisa Castro, también profesora, de literatura—, pero no el humor del padre. Le gusta enseñar como él, pero le gusta más dar lecciones. Aleccionar, retar, castigar a los alumnos porros. Devoto de la filosofía de que “la letra con sangre entra” y también de “si no te gusta, te vas”, frase que los que vivimos en los ochenta conocemos de memoria.
Todos los economistas que conozco alaban el estilo con que Jorge Quiroz escribe sus papers e informes. Informes que tienen la elegancia suplementaria de encontrarle siempre la razón al que los encarga. Pero nada de ese estilo sutil e inteligente ha traspasado a sus........
