En defensa de los discos malos
El problema no es que ya no existan los discos malos. El problema es que ya no nos dejan escucharlos.Vivimos una época en que los artistas parecen tener prohibido equivocarse. Todo debe ser impecable: la carrera, el catálogo, la imagen. El algoritmo premia la eficiencia y las plataformas exigen resultados inmediatos. Si una grabación no funciona el primer fin de semana, desaparece de la conversación.
Siempre he sentido una extraña fascinación por esos trabajos que nadie ubica entre los mejores de una discografía. Dirty Work de los Rolling Stones. Down in the Groove de Bob Dylan. Zombie Birdhouse de Iggy Pop. Incluso el........
