El mito de la entrevista espontánea
Vídeo | El mito de la entrevista espontánea | Las cosas del votar, por Ana Salazar
La política también tiene sus productos ultraprocesados.
El lunes no hubo solo una entrevista de Juanma Moreno Bonilla en El Hormiguero. Hubo algo bastante más interesante: una operación de notoriedad de alto voltaje.
Ese mismo día, el equipo de campaña del presidente de la Junta de Andalucía desplegó artillería pesada con tres piezas mediáticas muy conectadas entre sí, situadas además en tres espacios estratégicos cuidadosamente seleccionados. Por un lado, El Mundo, un periódico dirigido a un público tradicionalmente de centro-derecha. Por otro, la revista ¡Hola!, con un registro marcadamente social y aspiracional. En ambos casos, el foco era prácticamente el mismo: la figura de Manuela Villena, la historia de amor entre ambos y su dimensión familiar.
Y por la noche llegó la entrevista en El Hormiguero, uno de los escaparates más potentes del prime time televisivo español.
Formatos distintos, registros diferentes y públicos también distintos. Pero todos ellos de ámbito nacional (porque el andaluz que vive en Madrid también vota). Cuando se observan juntos, estos movimientos dejan de parecer una simple agenda mediática: estamos ante una auténtica campaña de notoriedad.
El objetivo no es tanto explicar o defender la gestión como reforzar al personaje.
Y este tipo de campañas no son gratis. No porque haya que comprar espacios, sino por todo lo que ocurre detrás: equipos de campaña, responsables de comunicación, asesores........
