Por qué pido el voto por Juanma Moreno en Andalucía
Recomendar el voto ajeno reviste la comodidad de las apuestas pagadas con el dinero del vecino. Ejerzo de tertuliano desde el balcón. O de cura laico que administra absoluciones en una parroquia donde no está empadronado. La conciencia se relaja mucho cuando la urna pertenece a los demás. No soy andaluz, no votaré el domingo, y desde esas mismas comunidades puedo recomendar la opción de Juanma Moreno y desear, incluso, que la victoria se produzca con los números de la mayoría absoluta.
Es la mejor manera de evitar que el Palacio de San Telmo se convierta en el salón de juegos de Vox. La aritmética identifica aquí una frontera moral. Si Moreno no alcanza los cincuenta y cinco escaños, resulta que el Gobierno de la región hipoteca su programa a la doctrina oscurantista de la ultraderecha.
Andalucía no necesita una derecha intervenida por sus propios fantasmas. Vox no mejora los gobiernos, les añade ruido, rigidez, nostalgia mal digerida y una afición casi recreativa al conflicto. Entra en las instituciones como quien prorrumpe en una habitación encendiendo todas las luces, no para ver mejor, sino para impedir que nadie descanse ni........
