menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Ábalos y Sánchez inauguran el monumento al subsecretario desconocido

5 0
07.05.2026

José Luis Ábalos compareció en el Supremo por el caso de las mascarillas y encontró en el comodín del subsecretario el recurso providencial del diccionario político español. Lo pronunció -subsecretario- como quien acciona una trampilla bajo sus propios zapatos para así habilitar el sacrificio del subalterno. Arriba quedaba el ministro, en la zona noble del mando. Abajo aguardaba el expediente, la firma, el cargo abstracto que convierte una decisión en trámite y una sospecha en procedimiento. El subsecretario es una deidad menor de la burocracia, un eufemismo profiláctico que desempeña abnegadas misiones disuasorias.

Ábalos aludió al sustantivo "subsecretario" con la unción de quien invoca un pararrayos. El subsecretario acordona esa estancia intermedia tapizada de moqueta y silencio donde la voluntad volcánica del político se enfría hasta convertirse en la temperatura gélida del expediente. Es el muro de carga del cinismo. Al subsecretario se le confina en el subsuelo del organigrama, allí donde las decisiones se tiñen de tinta y la responsabilidad se diluye en un océano de firmas delegadas.

Delatado el subsecretario como fuente y argumento de responsabilidad, Ábalos se exonera a sí mismo y protege la inviolabilidad de........

© El Confidencial