La mala fama de España en Europa está (un poco) justificada
Durante mucho tiempo, meterse con la irresponsabilidad fiscal de España fue un buen negocio electoral en los países del norte de Europa. Tras la crisis financiera, el ministro de Economía holandés, Jeroen Dijsselbloem, dijo que si los españoles y otros sureños nos gastábamos el dinero en "alcohol y mujeres", luego no podíamos ir pidiendo ayuda a los demás. Ante el revuelo que causaron estas declaraciones, Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas alemán, dijo que le parecían bastante realistas. De hecho, en Alemania apareció un partido, Alternativa, cuyo principal objetivo era la desaparición del euro porque, según sus fundadores, este solo había servido para perjudicar a los austeros contribuyentes alemanes y financiar a los vagos españoles. Djisselbloem era socialdemócrata, Schauble democristiano y Alternativa de derecha radical. El consenso en el norte era casi absoluto. No éramos de fiar.
Durante casi una década, todo eso ha quedado en el olvido. En los años de la pandemia, la transición verde y la guerra de Ucrania se ha creado un nuevo consenso a favor del gasto de fondos europeos, España tiene un cuadro macro razonable y, además, los sermones de Alemania han dejado de ser creíbles porque está sumida en una terrible crisis fruto de su propia........
