El sanchismo entra en modo "gore"
Ya no hay días normales en España. Vivimos en un estado de excepción porque el poder político se niega a aceptar su final. El régimen está terminando y todavía nos queda por ver lo peor.
Ya no hay días normales, pero sí fechas en las que puede escucharse, con mayor claridad, un crujido adicional en los fundamentos de nuestra democracia. Ayer, el crujido fue doble.
La comparecencia de la directora general de la Guardia Civil en el Senado fue una película de terror para cualquier espectador con un mínimo de conciencia cívica. Su obligación era rendir cuentas en el Parlamento. La incumplió ni siquiera se defendió. Levantó un muro de contención para mantener su cargo.
Se quedó en la negación categórica de cualquier participación en las cloacas. No aportó una reconstrucción detallada y verificable de los hechos. Como consecuencia, la sombra respecto a su gestión se hizo más extensa y más espesa. Y no va a dejar de perseguirla. La distancia entre sus palabras y las informaciones aportadas por la UCO hizo que la sospecha solo pudiese aumentar.
Después de haberla escuchado, considero que Mercedes González es un mando político contaminado por una guerra sucia diseñada para obtener, saltándose todos los límites que fuesen necesarios, la impunidad de Pedro Sánchez y de su entorno.
Y tengo más clara la impresión de que actuó como........
