menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El Sánchez más peligroso está por venir

4 0
08.09.2026

Hay algo peor que una mala encuesta, una investigación judicial o una oposición envalentonada: que los tuyos empiecen a dejarte caer. Hasta ahora, la obediencia era parte del paisaje en Ferraz. Quien levantaba la mano terminaba fuera de la fotografía. Lo de estos últimos días, en cambio, obliga a cambiar de pantalla.

El hecho de que más de 70 alcaldes socialistas se rebelaran contra la dirección del PSOE y se manifestaran por Ceuta, que la Policía que comanda Marlaska dejara por mentiroso a Sánchez apenas unas horas después de su desahogo verbal en la Cadena SER y que la ministra Robles le hiciera un feo en el Congreso en contra de la directriz oficial —que no era otra que romperse las manos a aplaudir—, acrecienta la sensación de hundimiento que persigue a este Gobierno desde que se iniciara la legislatura.

Son los suyos los que, por primera vez desde que Sánchez es Sánchez, empiezan a levantar la voz. El barco hace agua. Las mujeres y los niños primero.

A la descomposición política se añade una sucesión de errores de bulto en la estrategia comunicativa sobre Ceuta y el ensoberbecimiento que exudan sus apariciones públicas. Unas intervenciones que nos llevan a pensar que el presidente se encuentra orbitando fuera de este mundo y que no hay nadie de su equipo que le diga la verdad, bien porque no se atreven, bien porque no quieren. El principio del fin. The party is over.

Conviene, sin embargo, no equivocarse otra vez. Que Sánchez esté tocado, que haya perdido la iniciativa y que apenas disponga ya de una ventana electoral en la que convocar elecciones bajo condiciones razonablemente favorables no significa que esté políticamente muerto. Le hemos redactado demasiadas veces la esquela para verla después en el cubo de la basura. No sería la primera vez que renace de sus cenizas.

Precisamente por eso, existe la convicción de que el presidente, acorralado y sin alternativas, sacará toda la artillería a su alcance en una clara estrategia de tierra quemada. Planteará escenarios y medidas extremas que jamás nos hubiéramos imaginado. La destrucción de las pocas instituciones que se le resisten.

Cuando necesitó formar Gobierno, se echó en brazos de Pablo Iglesias después de explicar a los españoles que no dormiría tranquilo con Podemos dentro del Consejo de........

© El Confidencial