La estrategia híbrida de doble presión contra Ceuta y Melilla
Tras el ataque a la integridad territorial de España con la invasión de Ceuta por 80.000 inmigrantes irregulares, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, recordó la permanente reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla, añadiendo que quieren resolver el problema mediante el diálogo con España. También relacionó los problemas de inmigración con la política del gobierno español por la regularización masiva, mientras Marruecos hace de gendarme para contener esa inmigración irregular.
Para forzar a España a esa negociación, Marruecos está desarrollando una estrategia híbrida de doble presión sobre el Gobierno español y sobre las dos ciudades. Los Estados tienden a repetir estrategias que les han dado buenos resultados en el pasado.
Marruecos ya utilizó una estrategia híbrida basada en la presión sobre España en 1975 en su reivindicación sobre el Sáhara español, con la Marcha Verde de 350.000 voluntarios con banderas de Marruecos y ejemplares del Corán, transportados al territorio administrado por España, en el convencimiento de que los militares españoles no dispararían contra una multitud desarmada. Hasán II demostró que estaba dispuesto a asumir el riesgo del coste de vidas marroquíes y aprovechó que en España había un gobierno débil y un ambiente internacional poco favorable al régimen de Franco.
Esta estrategia híbrida fue el mayor éxito del reinado de Hasán II, y el acontecimiento fundacional del nacionalismo territorial marroquí, aunque no resolvió la cuestión de la soberanía que, en la actualidad, es el objetivo prioritario de Marruecos. Desde entonces, cada 6 de noviembre celebran la fiesta nacional del Aniversario de la Marcha Verde, que Mohamed VI utiliza para reforzar la movilización en favor de la causa nacional, donde se enmarcan el resto de las reivindicaciones territoriales.
Una vez que........
