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Los menas "Erasmus" de 70.000 a 100.000 euros

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friday

Una actividad muy lucrativa se ha puesto de moda entre los padres de niños argelinos y marroquíes. En ella se combinan dos factores, uno de cada lado del Estrecho. De la parte africana: cara dura inmensa, nada de empatía por tus propios hijos y, desde luego, ánimo de ahorrarse el coste de la educación y mantenimiento de la propia prole. De la parte española: buenismo estúpido, creencia en una falsa superioridad moral y caridad mal entendida… bueno, eso entre otras muchas.

La estafa consiste en lo siguiente. Menores extranjeros, en su mayoría argelinos y marroquíes, obtienen un visado de turismo en nuestros consulados de sus países de origen para, una vez en España y ya finalizadas las vacaciones familiares y en lugar de regresar a sus respectivos países, acercarse a una comisaría de Policía para solicitar amparo en los Servicios Sociales de Atención al Menor de las comunidades autónomas, alegando haber entrado de forma ilegal en nuestro país y una situación, sobrevenida, de desprotección. Por supuesto que la situación sobrevenida ha sido específicamente buscada, y la desprotección es absolutamente falsa porque los padres suelen estar al otro lado de la acera, asegurándose de que el policía español atiende debidamente a su cachorrico.

Están identificados aproximadamente 700 casos en toda España. El perfil de los menores coincide con una procedencia de familias acomodadas, de nivel medio alto, lo que está muy relacionado con la posibilidad de conseguir un visado de turista que exige requisitos económicos suficientes y fiables. La mayoría de los menores constan como estudiantes y, entre los alojamientos, en los que tendrían que permanecer durante su estancia en España, constan hoteles o domicilios particulares de algún familiar que residía con anterioridad en nuestro país.

Es importante destacar que, para autorizar la entrada del menor, además del pasaporte y visado, medios económicos suficientes, alojamiento y billete de regreso exigible para cualquier persona, los menores deben entrar acompañados de sus padres o de quien desempeñe el papel de tutor legal del mismo. Así se cumple, pero son, precisamente, estos familiares quienes posteriormente instan a los menores extranjeros a dirigirse a comisarías de policía o juzgados, para solicitar la protección que se les proporciona a aquellos que se encuentran en situación de abandono tras haber entrado ilegalmente en territorio español, en una embarcación de fortuna o en los bajos de un camión.

En otros casos, son los familiares donde se alojaron a su llegada quienes les presentan en las comisarías narrando haberles encontrado en algún lugar, sin especificar dónde, desprotegidos y manifestando su intención de ayudarles.

Los menores reconocen, muy frecuentemente, haber recorrido varias ciudades para estudiar en cuál de ellas es más rentable la prestación percibida o mayor la asignación económica........

© El Confidencial