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Vuelven los vigilantes de los bonos

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20.05.2026

La teoría financiera y económica se basó durante muchos años en la hipótesis de eficiencia de mercados. Un análisis de regresión lineal y simple dice que es imposible predecir el futuro de los precios de las acciones en bolsa y, de ahí, la teoría deduce que el precio actual es el más eficiente y nadie puede batir al mercado. El avance de la revolución digital y de los datos permitió refutar esa hipótesis simplemente elevando al cuadrado los retornos de las bolsas y encontrando modelos de predicción estadísticamente significativos, aunque poco prácticos.

La historia económica también refuta la hipótesis desde 1250, cuando las finanzas modernas se inventaron en Castilla. En un mundo lineal y con una distribución normal idílica, como la campana de Gauss, habría una crisis financiera cada 25 años. La realidad es que tenemos crisis financieras recurrentes cada cinco años de frecuencia media. La mayor parte del tiempo los medios hablan de las bolsas, pero lo relevante para el sistema financiero internacional son los bonos y el crédito bancario.

Si calculáramos un balance de la economía mundial, el porcentaje del pasivo que cotiza en bolsa es ridículo; la mayor parte del capital está en pymes no cotizadas y, sumándolo, sigue siendo un porcentaje muy pequeño. La mayoría del pasivo mundial es deuda y la mayor parte, crédito bancario. No obstante, la parte de la deuda emitida con bonos en los mercados de capitales ha crecido exponencialmente, especialmente la deuda pública, que no ha parado de crecer desde 1980.

Haciendo el pasivo de la economía española y centrándonos en la deuda, la situación es significativamente mejor que en 2007. En la crisis de 2008, España era uno de los países con más deuda externa del mundo y la financiaba en los mercados de bonos internacionales. Esa deuda era principalmente privada y la deuda pública española era muy baja. Ahora la posición es radicalmente........

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