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Inflación, hipotecas y pensiones

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25.03.2026

Bastó que Trump anunciara una tregua para que el precio del petróleo cayera 10 dólares inmediatamente. No obstante, sigue próximo a 100 dólares y eso indica que los inversores siguen teniendo dudas sobre el final de la guerra. Salvo que Trump pensara que el Gobierno iraní iba a entregarse, como le sucedió en Venezuela con los chavistas, es difícil explicar por qué continúa con esta guerra. Él prometió en campaña en 2024 bajar el precio de la gasolina y está subiendo. El tipo de las hipotecas en EEUU llevaba seis meses cayendo y ha vuelto a repuntar por encima del 6%.

Cada día que pasa, el impacto sobre la inflación y la economía aumenta. Con el impacto actual, la inflación repuntará en España cerca del 5% el próximo mes. En el resto de países de la eurozona, el impacto será similar, ya que el precio de la electricidad ha subido con más intensidad y en los países más al norte siguen consumiendo gas para calefacciones. El euríbor ha subido con mucha intensidad en la última semana, tras la reunión del Consejo del BCE, y ayer martes se aproximó al 3%, casi un punto más que hace un mes.

Esto ya supone un impacto sobre las familias españolas que tengan hipotecas a tipo variable y verán subir su cuota mensual en la próxima renovación. Por fortuna, desde antes de la pandemia, la mayoría de las hipotecas son a tipo fijo y no se verán afectadas. Y las que quedan a tipo variable de antes de 2007, la deuda ya está baja y ya tienen un vencimiento menor a 10 años, y el impacto es mucho menor. Por lo tanto, el mayor impacto será para las familias que se compraron casa después de 2010 y que firmaron su hipoteca a tipo variable.

Las familias españolas hemos bajado nuestra deuda a la mitad de la que había en 2010; eso permite que los bancos tengan exceso de depósitos y esa es la causa que explica que las familias españolas tengan las hipotecas más baratas de Europa. De hecho, antes de la guerra de Irán, se estaban firmando hipotecas a tipos fijos próximos al 2%, próximos al euríbor a un año y muy por debajo de los tipos a largo plazo de la deuda pública. Seguramente esas hipotecas subirán algo, pero menos que el euríbor.

Aunque los precios de la vivienda seguían subiendo, los datos que publica el portal del Notariado ya daban señales de agotamiento en las zonas donde los precios habían subido. En los distritos del centro de Madrid, las ventas habían caído en los últimos meses, aunque los precios seguían subiendo. Muchas de esas compras las hacían inversores, muchos extranjeros, sin hipotecas. Y, aunque la subida del euríbor no les afecta directamente, la incertidumbre que provoca la guerra debería enfriar el mercado inmobiliario, al menos hasta que disminuya la incertidumbre.

Más se pueden complicar las emisiones de deuda pública del Tesoro Público. Si esta tensión en los mercados dura más de un mes, la situación se puede complicar. Hay mucha deuda en el mundo, mucha más que en 2008, y en el último mes, mucha de esa deuda no se está renovando o lo está haciendo a tipos de interés más altos. Además de subir los tipos de interés de largo plazo, por mayores expectativas de inflación, están subiendo las primas de riesgo. El bono alemán a 10 años ha subido su rentabilidad hasta el 3%, 50 puntos básicos más que hace un mes. Y el bono español hasta el 3,5%, y la prima de riesgo ha pasado de 30 puntos básicos a 50. El bono francés hasta el 3,75% y el bono italiano hasta el 4%.

Los tres países compartimos dos problemas: alta deuda e ingobernabilidad. Macron está en minoría y sin poder aprobar presupuestos; Sánchez está en minoría y sin poder aprobar presupuestos, y Meloni está en minoría, pero podía aprobar presupuestos, aunque ha perdido su referéndum esta semana y se pueden precipitar elecciones. En España hay elecciones en Andalucía en dos meses y, si el PSOE e IU sacan un resultado tan desastroso como anticipa el promedio de encuestas, en España también se pueden precipitar las elecciones generales. Y en Francia el Gobierno también puede caer en cualquier momento.

España tiene un grave problema para financiar su sistema de pensiones, que explica todo el déficit público y casi la mitad de la deuda pública. Los pensionistas son más de 10 millones de votantes y son el principal granero de voto del PSOE y del PP y ninguno se atreve a plantear reformas. De las pocas leyes que el PP ha apoyado a Sánchez esta legislatura, ha sido para revalorizar las pensiones. Los pensionistas viven en realismo mágico, piensan que cobran su pensión por derechos adquiridos y que su pensión es intocable. Si eso fuera así, España tendría un sistema de capitalización, como por ejemplo Chile, y las pensiones serían mucho más bajas.

La realidad es que nuestro sistema de pensiones es de reparto y se reparte lo que entra en cotizaciones. Nos gastamos en pensiones públicas casi un tercio del gasto público total y un tercio más de lo que ingresa el sistema por cotizaciones. El resto se financia con deuda pública, ya que el Estado tiene déficit, y es clave que haya estabilidad en los mercados y el Tesoro pueda emitir a tipos bajos.

De momento, a tipos del 10 años del 3,5% y con primas de riesgo de 50 puntos básicos con el bono alemán, no hay problemas. Pero si la guerra se prolonga, los tipos de largo plazo siguen subiendo y las primas de riesgo también, podemos tener problemas. Crucemos los dedos para que los indicios de vida inteligente en la Casa Blanca de esta semana se confirmen y la guerra acabe pronto.


© El Confidencial