¿Qué hacer en una crisis energética?
Los Gobiernos y la Comisión Europea diseñan planes para mitigar los efectos de la crisis en Irán. Hoy, la Reserva Federal presentará sus proyecciones para la economía estadounidense y, mañana, el BCE hará lo mismo para la eurozona. Salvo Casandra, princesa troyana que tenía el don de la profecía, todos los seres humanos —los economistas también somos humanos— nos equivocamos al anticipar qué sucederá en el futuro. Cuando sucede algo imprevisto, como un bombardeo sobre Irán y su Gobierno declara la guerra a Israel y a los países árabes del golfo Pérsico, y eso aumenta la volatilidad de los precios del gas y del petróleo y el desorden, el margen de error de cualquier previsión aumenta de manera entrópica.
Aun así, las familias, las empresas, los Gobiernos y los bancos centrales tienen que tomar decisiones hoy, teniendo en cuenta el impacto de la guerra en los próximos meses, y es necesario pensar escenarios, a sabiendas de que te vas a equivocar. Yo he dedicado muchos años de mi vida a hacer esos escenarios, y mi respeto y solidaridad con mis colegas que tienen que hacerlos. Lo más complicado es anticipar el impacto sobre la inflación, y eso va a determinar la política monetaria. Por eso es clave ver qué escenarios aprueban hoy el Consejo de la Fed y, mañana, el del BCE. El aumento de la inflación empobrecerá a las familias, reducirá su consumo y aumentará los costes de las empresas, reduciendo la rentabilidad, la inversión y la creación de empleo.
La macroeconomía es una rama de la economía con menos de un siglo de vida, pero desde 1973 tenemos varios precedentes de crisis energéticas, y los economistas hemos evaluado qué políticas funcionaron mejor y cuáles tuvieron efectos desastrosos. En los países comunistas enseñaban en las facultades de economía que su curva de demanda de empleo era totalmente elástica, que no había paro y que su curva de oferta agregada de bienes y servicios también era extremadamente elástica y no había inflación. Hoy, por las crisis de Venezuela desde 2015 y la de Cuba desde 1991, la realidad ha demostrado que esos postulados teóricos eran falsos.
El mayor error del comunismo fue sacar a los empresarios del sistema económico y eliminar las señales de escasez de los precios. Lo increíble es que, 35 años después de caer el muro de Berlín, siga habiendo ministros comunistas en el Gobierno de España que aún no se han enterado. Los sapiens llevamos unos cuatro millones de años en el planeta y unos 2.000 años en España en asentamientos urbanos. La civilización occidental comenzó con el comercio: había humanos que querían vender bienes, otros que querían comprar, y se tenían que poner de acuerdo en el precio. Primero........
