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Matar niños es como todo: debatible

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12.09.2026

Mientras un jurado popular debatía qué condena imponer a Lindsay Clancy por haber estrangulado y causado la muerte a sus tres hijos menores de edad, en el diario El País fue muy celebrada una columna que hablaba de las devastadoras consecuencias de que se te muera el gato. Al parecer, el fallecimiento de las mascotas es muy doloroso, y se habla poco de ello.

Clandy mató a sus hijos, de ocho meses, tres años y cinco años de edad, y, como en la película Anatomía de un asesinato (Otto Preminger, 1959), su defensa se articuló en torno al concepto de enajenación mental. La madre sufría depresión posparto, que derivó en psicosis debido a la falta de diligencia del sistema de salud americano. Ella, de alguna manera, avisó de lo loca que estaba, pero fallaron las pastillas, los diagnósticos, los scanners y algunas enfermeras. Por tanto, la culpa es del sistema y no de la señora Clancy.

Fallaron pastillas, diagnósticos, scanners y hasta enfermeras. Por tanto, la culpa es del sistema, no de la señora Clancy

En la película de Otto Preminger, a James Stewart le sale bien su estrategia de defensa, y su defendido por asesinato queda en libertad. Casi pasó lo mismo en el juicio que concluyó la semana pasada, pues once de los doce miembros que forman el jurado estaban dispuestos a declarar no culpable a la madre asesina, que acabaría entonces en una institución mental. Sin embargo, un solo jurado, un hombre, se negó a completar la unanimidad que exigen estos procesos, y el juicio tendrá que repetirse.

Tres mujeres que votaron a favor del no culpable han hecho algunas declaraciones a los medios. Están muy enfadadas con ese único hombre que ve tan grave matar a niños pequeños. Dijeron, sobre él: "No fue capaz de superar el hecho de que una mujer mate cruelmente a sus hijos". Hay hombres así, blanditos.

Anteriormente, cientos de mujeres vestidas de rosa se manifestaron a las puertas del juzgado para defender la inocencia de Lindsay Clancy. Todas sabían lo que era la depresión posparto y querían visibilizar........

© El Confidencial