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Andahuaylazo, 2005: la historia del sangriento asalto etnocacerista que encabezó Antauro Humala

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30.04.2026

La madrugada del 1 de enero de 2005 irrumpió con balas en la ciudad de Andahuaylas, en Apurímac, al sur del país. Ciento sesenta reservistas etnocaceristas, al mando del mayor del Ejército (r) Antauro Humala, tomaron la comandancia policial en un acto de abierta insurrección. Exigían la renuncia del presidente constitucional Alejandro Toledo y la vuelta a un pasado glorioso que solo ellos invocaban.

Ese ataque fue el clímax de meses de agitación subversiva orquestada por Antauro Humala.

ANTECEDENTES DE LA INSURRECCIÓN

Antauro, cabecilla etnocacerista e hijo de Isaac Humala, ya había protagonizado el levantamiento de Locumba en el año 2000 junto a su hermano Ollanta. Aquel motín contra Alberto Fujimori les valió una amnistía, pero no curó su sed de poder.

En 2004, el violento Humala radicalizó su discurso a través del libelo “Ollanta”, insultando a autoridades y militares. El detonante llegó el 29 de diciembre de 2004: el Ejército pasó a retiro a Ollanta Humala y a otros 249 oficiales. Antauro lo tomó como una afrenta personal y estatal.

Desde julio de 2004, el mayor planeaba la insurrección con lugartenientes y reservistas, veteranos del Cenepa y la lucha antisubversiva, pero adoctrinados en etnocacerismo. Informes de inteligencia del Digimin advertían del movimiento en Andahuaylas, pero el entonces ministro del Interior, Javier Reátegui Roselló, los ignoró.

Elegir Andahuaylas no fue casual: allí se formó el último ejército cacerista a fines del siglo XIX. Humala evocaba un mestizaje mítico para justificar su golpe.

LA TOMA DE LA COMISARÍA

A las 4 y 25 de la madrugada del 1 de enero de 2005, los etnocaceristas entraron por la avenida Perú en Andahuaylas. Solo 10........

© El Comercio