Lo que empieza mal
Pico y Placa Medellín
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Por María Clara Posada Caicedo - @MaclaPosada
Hace diez años Colombia vivió una de las paradojas más profundas de su historia constitucional. El Gobierno de Juan Manuel Santos decidió convocar al pueblo para que se pronunciara sobre el Acuerdo Final celebrado con las FARC. Escogió el plebiscito y convirtió la voz ciudadana en fuente de legitimación de su política.
El 2 de octubre de 2016 los colombianos respondieron. Ganó el No con 6.431.376 votos frente a 6.377.482 por el Sí. Ese resultado representa una relevancia constitucional que ninguna interpretación retrospectiva debería borrar. Antes de la votación, la Corte Constitucional había señalado que el plebiscito producía un mandato político del pueblo soberano vinculante para el Presidente. Después del resultado precisó que el Gobierno debía respetarlo y abstenerse de implementar el acuerdo rechazado “tal cual” había sido sometido a consideración ciudadana. Aquí aparece la cuestión que diez años........
