El servicio de bibliobuses, casi cuatro décadas llevando la lectura a 134 municipios
El servicio de bibliobuses, casi cuatro décadas llevando la lectura a 134 municipios
Cinco profesionales garantizan el acceso a la cultura en el medio rural de la provincia de Segovia con rutas adaptadas, cercanía y un modelo que trasciende el préstamo de libros
Desde 1988 el servicio de Bibliobuses de la Diputación recorre las carreteras de la provincia de Segovia para garantizar que vivir en un entorno rural no sea sinónimo de quedarse al margen de la cultura. / HÉCTOR CRIADO
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En muchos pueblos de la provincia de Segovia no hay biblioteca, pero sí hay libros. Llegan puntualmente, marcados en el calendario, a bordo de un bibliobús. Un vehículo que, desde 1988, recorre carreteras secundarias para garantizar que vivir en un entorno rural no sea sinónimo de quedarse al margen de la cultura.
Aquel primer bibliobús que comenzó a funcionar en enero de ese año —con medios limitados y muchas carencias— fue el origen de un servicio que hoy atiende a 134 municipios, integrados en la red coordinada desde el Centro de Bibliotecas de la Diputación.
Su misión sigue siendo la misma: acercar la lectura allí donde no existe una biblioteca fija.
La evolución del bibliobús ha ido de la mano de los cambios sociales y demográficos de la provincia. En sus inicios, con un único vehículo, la frecuencia de paso era cada 21 días. En la actualidad, el servicio ha ajustado sus rutas a una realidad marcada por la despoblación y el envejecimiento.
Así, los pueblos que mantienen colegio reciben la visita del bibliobús una vez al mes, mientras que aquellos que carecen de él son atendidos cada dos meses. Este criterio responde a la necesidad de priorizar la población escolar, sin dejar de lado a los vecinos de localidades más pequeñas.
La planificación de rutas sigue teniendo en cuenta dos factores fundamentales: la ausencia de biblioteca fija y la existencia —o no— de alumnado. Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado huella. Muchos de los colegios que formaban parte de las primeras rutas ya han cerrado, reflejo de una transformación profunda del medio rural.
Aunque el libro sigue siendo el eje central, el bibliobús ha sabido diversificar su oferta. A lo largo de los años se han incorporado revistas, DVD, música e incluso materiales que responden a intereses concretos de los usuarios.
“Esa capacidad de adaptación ha sido una de sus señas de identidad desde el principio. No en vano, el servicio se considera........
