La Brisca
A mí, que me pregunten
Las cartas, o el juego de las cartas, siempre ha sido uno de los pasatiempos más entretenidos, agradables y agradecidos de un país como el nuestro, poseedor de la famosa baraja española reconocida en todo el mundo, con sus icónicas cuarenta cartas, y sus cuatro palos, oros, copas, espadas y bastos, del uno al siete, sota, caballo, rey y as, que han marcado a generaciones enteras desde la niñez, que contemplaba cómo sus padres y demás familia, se reunían en determinadas festividades, como la matanza, y otras conmemoraciones, para jugar a las cartas, sirviendo estos encuentros como campo de aprendizaje para los más pequeños, situados en segunda fila alrededor de la mesa.
El tute, el mus, el subastao, el cinquillo, el chinchón y la brisca, son algunos de los clásicos juegos de cartas más conocidos y populares, destacando los dos primeros como los más recurridos hoy en día, sobre todo en los bares de los pueblos, donde los amigos se reúnen con frecuencia para echar la partida, bien al mus, bien al tute, para jugarse el café y las copas.
Juegos que son siempre de estrategia, y por supuesto, de fortuna a la hora de repartir las cartas, que........
