Un Cable MÍO en el Cerro de las Tres Cruces
Un Cable MÍO en el Cerro de las Tres Cruces
Cali tiene un problema de ambición. Convive con sus símbolos, pero no se atreve a transformarlos.
El Cerro de las Tres Cruces es el mejor ejemplo. Cada fin de semana miles de personas lo suben —entre 5.000 y 10.000, fácilmente— movidas por la fe, el deporte, la disciplina o simplemente por el deseo de un parche de amigos con una de las mejores vistas de la ciudad.
Y, sin embargo, Cali sigue tratándolo como si fuera un lugar secundario, cuando en realidad estamos hablando de uno de los espacios más emblemáticos, visitados y prometedores que tiene la ciudad.
Es hora de decirlo sin rodeos. las Tres Cruces merecen un teleférico. Un Cable MÍO.
Y no como un adorno, sino como el eje de una transformación urbana seria, ambiciosa y visionaria.
Pero antes del Cable MÍO hay decisiones incómodas que deben tomarse. Si Cali quiere asumir de verdad el futuro de este cerro, lo primero es quitar las antenas.
No se puede aspirar a construir un ícono turístico, espiritual y urbano con una cima llena de estructuras metálicas que........
