Las tentaciones
Jaime Alberto Leal Afanador - Rector UNAD
Seamos sinceros. Todos hemos convivido o convivimos con uno o varios diablillos en la cabeza, a los que llamo “tentaciones”, o deseos de realizar algo que, nuestra conciencia sabe que no deberíamos hacerlo.
Ese diablillo nos “habla al oído” y nos invita a desconocer lo que las leyes, las normas de protocolo o nuestra ética, nos han inculcado como correcto, y nos reta sugiriendo que “no pasa nada” si… rompes una regla, mientes alguna vez, robas esto o aquello, hablas mal de… no cumples con… deseas algo indebido… envidias de forma indebida…
Y sucede porque somos humanos; es decir, imperfectos, contradictorios, con fortalezas admirables, pero también con grietas que preferimos ocultar a los demás.
Esas tentaciones se dan en la frontera entre la razón y el deseo, y cobran vida cuando la voluntad supera los argumentos a favor de lo debido, la convivencia, el respeto y la paz.
Hay múltiples interpretaciones sobre las tentaciones y sus alcances. Las hay desde aquellas muy leves y solo perceptibles por cada uno (tomarse un trago o comer demás, pese a........
