Bogotá, la ciudad del terror
Por: Juanita Tovar Sandino
Bogotá está entrando en una zona peligrosa: la de la normalización del miedo. Ya no se trata de hechos aislados que conmocionan durante unas horas y luego se olvidan. Se trata de una sucesión de episodios reales, verificables y recientes que muestran una ciudad donde salir de noche, tomar un taxi, caminar por una zona exclusiva o simplemente no llegar a casa a tiempo puede convertirse en una tragedia. La inseguridad en la capital dejó de ser una percepción abstracta: hoy tiene nombres, fechas y víctimas concretas.
Uno de los casos más recientes es el de David Felipe Acosta Botina, el ingeniero de 27 años que apareció con vida el 17 de marzo de 2026, luego de haber desaparecido el 1 de marzo tras salir de un casino en Bogotá. Las autoridades reportaron que el joven estuvo desaparecido durante 16 días y que fue él mismo quien logró comunicarse con su familia. Incluso antes de su aparición, la Policía Metropolitana ya había dicho públicamente que no había evidencia para confirmar, en ese momento, hipótesis como secuestro o paseo millonario. El caso, más allá de cómo termine judicialmente, volvió a dejar una sensación inquietante: en Bogotá alguien puede desaparecer por más de dos semanas después de una salida nocturna y durante días lo único cierto es la angustia, el pánico y la desesperación.
Semanas antes, la ciudad había quedado sacudida por el caso de Diana Ospina, reportada como........
