Futuro de esperanza
Ernesto Cardoso Camacho
La elección presidencial que se definirá el próximo domingo ha estado plagada de incertidumbre y confrontación política, acentuadas desde el 31 de mayo cuando en primera vuelta resultó ganador el candidato De la Espriella.
El hecho que el presidente Petro haya desconocido el resultado y que su candidato tampoco lo hubiese reconocido para luego aceptarlo, ha incrementado tanto la incertidumbre como la confrontación, las cuales han degenarado en desconfianza y guerra sucia, esta última propiciada desde la camapaña de Cepeda. Lo que si es inaudito e inaceptable, es que el presidente insista es no reconocer el resultado y que por otra parte, algunos de sus pricipales escuderos como Bolivar y Carrillo, anuncien sin recato que incendiarían el país si no ganara Cepeda.
Los fallidos intentos para deslegitimar la candidatura de Abelardo bien conocidos por la opinión ciudadana durante la semana anterior, significan que existe desespero y señales de derrota, agravados por las tres encuestas publicadas donde la intención de voto es ampliamente favorable al tigre, incluso por un margen mayor al de la primera vuelta.
Lo ocurrido bien vale la pena un análisis riguroso para........
