Vestirse de sevillana
01 de mayo 2026 - 03:09
Servidora cuando viaja a Innsbruck no se viste de tirolesa, ni en Michoacán de guarecita (o de lo que mi cabeza entienda que es el vestido dirndl o los rebozos de las purépechas), ni paseo por Atenas arremangándome el peplo cual alegre panatenea. Tampoco voy a Ronda con pañuelo y trabuco. Sucede en cambio que, el personal, es pisar Sevilla y darle un apretón de lunares, sombreros, volantes y mantones. No acabo de comprender por qué las visitantes de esta ciudad se sienten impelidas a ataviarse de lo que –a sus cortas luces, y contraviniendo la evidencia, mírenme, miren a mi vecina, juzguen por ustedes mismas– es vestir a la sevillana.
Lo pensaba el otro día cuando,........
