"Se trata de un tipo que comenzó como artista en Nueva York, experimentando con drogas, marginal e inconformista y terminó ingresando en un convento"
Escuché esta semana santa, en Baluarte, el concierto sacro con la misa de requiem de Eslava, llena de solemnidad y trompeterío, apta para el funeral de un gran hombre, y luego el gran coro que casi llenaba el escenario y una joven orquesta entusiasta nos ofrecieron la Misa de la coronación de Mozart, nada menos, algo que, incluso a alguien tan poco dotado de oído como yo, me llenó de emoción, logró transportarme a un mundo más luminoso y amable, sentirme de pronto partícipe de algo grande y bello que........
