Nadie sabe nada pero Ceuta lo paga
Lo peor de una crisis es no saber que está pasando y sobre todo por que sucedió. Fue terrible la pandemia, pero pronto se supo que era el coronavirus. Había que esperar confinados hasta que culminaron las investigaciones, llegaron las vacunas y se produjo la recuperación. Fue sorpresiva la invasión de Ceuta pero no está claro quién la movió; ni tampoco por que la respuesta gubernamental es tan débil y lenta, a diferencia de otros desafíos imprevistos como el volcán de La Palma, la Dana de Valencia o los pavorosos incendios de este verano. El Roto, siempre cáustico, dibuja una muchedumbre en fila hacia Ceuta con una leyenda: “Nos dijeron que era una ciudad abandonada... y era cierto”. Manu Sánchez en un monólogo en TVE suelta esto: “Pidieron ayuda, no que les enviaran a Ana Rosa Quintana y a Iker Jiménez”. Le faltó referirse a........
